LA SALUD MENTAL EN EL SISTEMA DE EDUCACIÓN SUPERIOR

Roberto Hidalgo Flor

Una de las características de los sistemas es la interrelación e interacción que hay entre los elementos que son parte de ellos. En el caso de los sistemas sociales una de las formas de interacción es el contacto de seres humanos. Puede haber entonces incidencias positivas y negativas entre ellos. Al considerar el sistema “institución de educación superior” las personas que lo conforman provienen de un sistema entorno y forman parte de otros sistemas (la familia, el lugar de trabajo, un club social o deportivo, una iglesia, el grupo de amigos) por lo que incorporan las influencias que reciben en esos espacios.

Es importante entonces conocer las características y el comportamiento de los distintos elementos del sistema, que en este caso les llamamos actores sociales, entre ellos están los docentes, los estudiantes, el personal administrativo. Lo que afecte a cualquiera de estos actores se debe conocer ya que va a influir en los otros, pero también para que los responsables en la institución de la dirección, administración y de la prestación del servicio educativo, puedan orientar adecuadamente sus acciones.

En esta línea de pensamiento, un tema importante será considerar la salud mental. Una investigación realizada con estudiantes establece que “Se encontró una incidencia de alteraciones en los niveles de salud mental entre la población universitaria […]. Si bien el puntaje medio de los participantes estuvo por debajo del punto de corte, los resultados evidenciaron la existencia de condiciones de malestar psicológico en la muestra. Así, se puede establecer que el 24.7% de los estudiantes puntuaron para probables casos con condiciones de alteraciones mentales significativas […] los niveles presenciados de afectación encontrados son similares a estudios previos en población ecuatoriana […] Los síntomas que estuvieron más presentes entre los participantes fueron disfunción social y somatización, relegando a un segundo plano los síntomas de ansiedad-insomnio y depresión severa […] Los hombres mostraron más alteraciones en la salud mental que las mujeres […] Como aspectos particulares, se encontró una mayor presencia de casos entre los participantes de 21 a 23 años […] También se reporta más prevalencia de casos en participantes de universidades privadas que públicas, así como en los estudiantes que cursan niveles de estudios superiores […] Se confirma, entonces, que existe incidencia de la salud mental alterada en el bajo rendimiento” (Moreta-Herrera et al. 2021, 8-9).

Lo anterior debe ser considerado por los otros actores del sistema y por quienes lo dirigen. Si bien los resultados no son generalizables para todo el sistema de educación superior ecuatoriano, tal como lo advierten los autores, pues la investigación se realizó en Cotopaxi y Tungurahua, es una referencia importante. Sería ideal replicarlo en otras provincias.

REFERENCIAS
Moreta-Herrera, Rodrigo, Joselyn Zambrano-Estrella, Hernán Sánchez-Vélez y Susana Naranjo-Vaca. 2021. Salud mental en universitarios del Ecuador: Síntomas relevantes, diferencias por género y prevalencia de casos. Pensamiento Psicológico 19 (1), 1-12.

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